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15 de diciembre

Príngate

“¿Qué salisteis a contemplar en el desierto?¿Un hombre vestido con ropas finas? Mirad, los que se visten fastuosamente y viven entre placeres están en los palacios reales.”

Desde el humilde portal en el que nació hasta la muerte más indigna. Durante su vida Jesucristo, aun siendo el Rey de Reyes, vivió desde la sencillez más profunda. Él no es un rey como los del Antiguo Testamento o los que estamos acostumbrados hoy en día. Su corona es de espinas y su trono es la Cruz.

En este Evangelio el Señor nos invita a no acomodarnos. A ser cristianos de a pie, involucrados y al tanto de las necesidades actuales. Dispuestos a remangarnos y pringarnos, no a vestirnos fastuosamente. Hacen falta cristianos activos e implicados. Nos llama a ser testigos vivos de su Amor, a vivir queriendo amar como Él nos ama: hasta el extremo.

Seguir a Jesucristo requiere de abandonarse a uno mismo para heredar la gloria de la vida eterna. Habrá momentos de incomprensión, de burlas y rechazo por parte de los demás, en eso consiste el combate de la fe. Su Reino no es de este mundo, y sus valores no son el dinero, el poder, el prestigio o la dominación. El Reino de Cristo es el Reino de la Verdad y la Vida, el Reino de la Santidad y la Gracia, el Reino de la Justicia, el Amor y la Paz.

Sólo Dios basta. Sólo Él puede colmar toda la sed que tiene tu corazón.

Calendario de adviento 2022 - 19 de 28